Un fin de semana de terror

Un fin de semana de terror

Cuando hablamos de Robert Ludlum pensamos casi invariablemente en Bourne; el héroe del cine y del espionaje, y de universos en los que nada es lo que parece. En Un fin de semana de terror estas historias de espionaje alcanzan una nueva faceta muy interesante, de forma que aunque esta sea una de las obras menos conocidad del autor, y seguramente haya que rebuscar en el fondo de armario de las librerías de viejo para adquirirla, su lectura vale la pena.

 

De la vida y la muerte

ESTILO

Un fin de semana de terror es una obra extremadamente práctica. No se detiene en detalles ni descripciones superfluas, sino que navega constantemente en un mar de acción en el que un hecho sucede rápidamente a otro y este al siguiente, de modo que hablamos de una obra muy dinámica y también corta, por lo que su lectura es ideal para esas tardes de domingo en que buscamos algo emocionante y efímero.

La lectura de Un fin de semana de terror, me ha recordado mucho a otra lectura mucho más antigua; El hombre que fue Jueves, de Chesterton, cuyo planteamiento te mantiene absorto mientras la trama se va abriendo hasta que todo estalla en una larga secuencia de acción en la que el estilo adopta la velocidad del argumento, transmitiéndonos de ese modo la tensión de los personajes.

De la vida y la muerte

PERSONAJES Y ARGUMENTO

El protagonista de esta historia está preparando, como todos los años, su casa para recibir a sus amigos; varios matrimonios que recorrerán el país para reunirse de nuevo durante Un fin de semana de terror. Sin embargo, esta vez es diferente, porque los servicios de inteligencia le advierten que uno de ellos o todos ellos son espías peligrosos que van a atentar contra el país y le confían la misión de desenmascarar al o a los culpables.

Le han asegurado que no correrá peligro, que la casa estará vigilada en todo momento por un equipo especial de agentes adiestrados para intervenir en cualquier momento. Sin embargo, en Un fin de semana de terror, la presencia de dichos agentes no se manifiesta o lo hace de manera contradictoria o negligente, haciendo al lector crear en todo momento innumerables hipótesis acerca de lo que está ocurriendo realmente.

La trama argumental parte de la base de que, previamente a la fiesta, el protagonista se ha puesto en contacto con cada uno de ellos para advertirles que conoce su secreto. De este modo, el comportamiento de todos ellos, desde el momento del recibimiento en la casa, está alterado. En Un fin de semana de terror, el protagonista, desde la perspectiva de que todos podrían ser culpables, explora su relación con ellos y los redescubre como realmente son. Mientras tanto, la acción se sucede cada vez más rápida, más peligrosa y más aterradora, mientras nuestro amigo cada vez está más confundido y más inseguro.

De la vida y la muerte

RECOMENDACIÓN

Esta obra es, a mi modo de ver, otra obra ideal para intercalar entre dos grandes títulos, al igual que Cuentos de los viudos negros, como ya conté anteriormente, o para momentos en los que necesitamos una lectura sencilla y rápida. Así, Un fin de semana de terror, es el libro que te cura después de haber llorado amargamente con la lectura de Los miserables o de haberte estremecido profundamente con Los cantos de Maldoror.De la vida y la muerte

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