Reconozco que temía que The rain temporada 3 no fuera la última en una estrategia de estirar el chicle hasta que no diera más de sí. Sin embargo esta temporada final demuestra que la idea original es una historia cerrada y muy bien hilada con un cierre digno de la serie.

 

 

Cambio del héroe por la heroína

Parecía necesario, tal y como se ha desarrollado el argumento que ahora en The rain temporada 3 Simone diera un paso al frente y liderara a los protagonistas hasta la conclusión de la historia, porque era suya la tarea de cuidar de Rasmus y ceder en Martin el liderazgo hubiera supuesto argumentalmente la sumisión de la mujer al apuesto y valiente salvador.

Al contrario de esto vemos una interesante evolución de Simone mientras Rasmus cae en una dregradación cada vez mayor que sin quererlo poco a poco parece convertirle en el mal al que hay que enfrentarse. Sin embargo estos personajes están desde el principio bañados en luz, puesto que su propio alumbramiento argumentativo desde la perspectiva de la inocencia, les ha colocado en una posición que trasciende al propio mundo y su maldad.

Así, aunque veamos a Rasmus perderse siempre podremos confiar en que esa luz, aunque debilitada y titilante, sigue sin embargo brillando en su pecho y aún será capaz de hacer cosas buenas.

En esta temporada también vamos a ver la caída de Martin y el alzamiento de Patrick, dos personajes duales y opuestos que se necesitan el uno al otro. Martin, que partía de la posición más elevada se desploma al fondo más tenebroso, mientras que Patrick que partía como un loco que inevitablemente caería mal al espectador, se volverá ahora un personaje simpático que sin embargo no puede alcanzar las cotas más altas de perfeccionamiento.


De la vida y la muerte

Un mal villano, una mala historia

Esto es una máxima en el cine, en la literatura, los videojuegos y en cualquier formato sobre el que se quiera contar una historia. Cuando el villano no está a la altura la historia suele flojear y en este caso nuestro villano está afectado por una mala interpretación y un pobre argumento que lo deja insípido y cuya sola presencia en la pantalla llega incluso a molestar.

El villano es tan importante en una historia porque suele representar la dificultad, aunque no ocurre eso en The rain temporada 3, al menos no directamente, porque en esta serie la dificultad es el propio virus, que está muy bien tratado practicamente como un personaje más que evoluciona y sufre cambios, dejando al villano de la historia como un mero peldaño en la trama e impidiendo así que la historia llegue a desplomarse.

De la vida y la muerte

Virus y vampirismo

Es muy interesante comprobar cómo en el guión de The rain temporada 3 el virus ha ido desarrollándose y cambiando, como decía en el epígrafe anterior, hasta convertirse en algo muy similar al vampirismo desde Bram Stocker, considerando la manera de transmisión del mismo y el sentido colectivo así como la jerarquía que siente un recién infectado y pasa a formar parte de algo superior y de algún modo puede ser controlado por su superior, quien le transfirió el don.De la vida y la muerte

Asociación a lo Oliver Twist

Encontramos un tributo a Oliver Twist a través de un adulto que lidera a un grupo de niños hambrientos que se dedican a robar lo que pueden para la comunidad Este adulto que recuerda a Fagin, de Oliver Twist tendrá también un fin cruel aunque en este caso sin esperanza para los niños abandonados de The rain temporada 3.De la vida y la muerte

La renuncia del héroe, el drama adolescente

El drama adolescente que vemos en las historias de amor en The rain temporada 3 alcanza su clímax en la caída definitiva de Martin, que creyendo muerta a Simone renuncia a sus principios y se abandona a que otros personajes tomen las riendas de su propia vida, labrando así su propia perdición.

Es lastimoso ver cómo este personaje tan fuerte y virtuoso como era al principio acabe sumido en una autocompasión tan dolorosa y una esperanza que el espectador percibe como sucia y vana, hasta que finalmente él mismo descubre la vanidad de la misma y acaba sucumbiendo definitivamente.

Todo esto podría haber sido explotado dramáticamente a través de la actuación de Alba August (Simone) y la representación de una tristeza profunda y angustiada. Sin embargo no ha sido así y Simone no dedica prácticamente más que un vistazo atrás para volver otra vez a su objetivo.

Personalmente me he sentido algo defraudado por esto, ya que estas son las historias que me gustan y el sentimiento de pérdida bien trabajado a lo Stendall podría haber aportado una gran riqueza y profundidad al título.De la vida y la muerte

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