La mano de Guy de Maupassant es una de esas historias de terror de sabor añejo que sin embargo nunca pasan de moda.

Se trata de una de esas historias de terror materialista en la que si bien es cierto que existe una causa paranormal esta se manifiesta de forma física y tangible; en esta ocasión a través de una mano amputada que parece tener vida y voluntad propia.

La venganza corsa

La mano de Guy de Maupassant comienza su historia con la descripción de una sociedad terrible e inhumana en la que cualquier afrenta podía ser pagada con un derramamiento de sangre y la venganza más sangrienta podía recaer, si no sobre el individuo porque este estuviera muerto o desaparecido, sobre su familia. De este modo, el protagonista de esta historia relatará lo siguiente: «he visto degollar a ancianos, incluso a niños…»

La historia se centra en las normas de terror impuestas en una sociedad bárbara de guerras incesantes entre las distintas naciones de Europa, en la que el hombre fue un  monstruo para el hombre. El derecho a la venganza es sagrado y el ofendido tiene derecho de cumplirla a su gusto. En La mano de Guy de Maupassant este hecho se ha llevado hasta el extremo de que la mano que el protagonista amputó a su enemigo años atrás tratará de ver cumplida la venganza de este, haciéndole vivir aterrorizado y obligándole a mantenerla encadenada.

De la vida y la muerte

El falso protagonista

En esta historia vemos cómo el protagonista lo es porque conduce la historia y narra los hechos hasta el final. Sin embargo este personaje no realiza ninguna acción por la que merezca dicho protagonismo, ni la historia va sobre él, ni tiene ni si quiera una descripción física o de su personalidad, convirtiéndole en un personaje muy débil, como lo es por ejemplo el clásico personaje de Lovecraft.

En el caso de este último sus personajes suelen ser devorados por un mal aterrador y estos no son más que conductores de la historia hasta ser desechados como carnaza después, despreciándolos completamente para dejar todo el peso de la historia en lo sobrenatural, que finalmente se impone como el auténtico protagonista en segundo plano.

En el caso de La mano de Guy de Maupassant el falso protagonista es el pretexto para conducirnos al auténtico de forma que este quede cubierto por un halo de misterio, ya que narrará parte de sus viajes y de su historia de forma vaga sin obligar al autor a dar más información sobre estos detalles a lector. Por otra parte, el falso protagonista pasa a ser como una especie de narrador que contará el hecho, así como lo que ocurrió antes y las consecuencias del mismo sin necesidad de que el auténtico protagonista permanezca en la escena.

El falso protagonista de Lovecraft y el de Maupassant son muy parecidos con esta diferencia; la motivación. Uno sirve como excusa para adentrarnos en el misterio y narrarlo y el otro es un conductor para narrar una historia desde una perspectiva imposible si los hechos le ocurrieran a él.De la vida y la muerte

It's only fair to share...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin