Eli 2019 comienza de una forma bastante inquietante, con un “niño burbuja”, como los llamábamos en los 80 y 90 o con un síndrome de inmunodeficiencia combinada severa. La historia parte de una familia desahuciada que al parecer debe abandonar el motel en el que están viviendo, vemos una escena en la que el padre paga la cuenta con su reloj. El niño, vestido con una especie de traje de astronauta nos muestra la terrible vulnerabilidad en la que se encuentra sin tener además un hogar estable y seguro en el que vivir.

La familia viaja a una especie de vieja mansión que al mismo tiempo es un laboratorio y esta mansión va a recuerda a la película The haunting 1999, siendo además la protagonista de la misma, la doctora en Eli 2019. Eso sí que es encasillarse.

Problemas y más problemas

Aunque Eli 2019 te hace saltar de la silla en algunas ocasiones, los problemas del título aparecen casi al principio, haciendo que la historia sea poco plausible y por lo tanto cada vez de menos y menos miedo su planteamiento. Para empezar, se supone que la mayor parte de la mansión es en sí misma una burbuja tecnológica en la que no puede entrar una sola mota de polvo, y todo porque han colocado una puerta que parece la de una nave espacial en la entrada, sin embargo el resto a grandes rasgos es una mansión normal.

El absurdo de este planteamiento es lo bastante poderoso como para señalar a la película como un mal título, sin embargo, eso solo es el principio; una científica y sacerdotisa, fantasmas, cosas que arden solas y un misterio que al principio cuando se muestra es inquietante, pero que en el que el guión trata persistentemente de descubrir y a medida que lo va haciendo el misterio se va disipando y los sustos desapareciendo hasta alcanzar la línea plana absoluta.De la vida y la muerte

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