El problema del dolor

En El problema del dolor, C S Lewis, nos presenta un desglosamiento y un análisis minucioso de todos los aspectos que confluyen en la vivencia y sentimiento de la experiencia del dolor humano.

 

 

 

ESTILO

Hablamos de la obra más personal de Lewis. Un conjunto de escritos que realizó cómo terapia tras la muerte de su mujer. Recuerdo haberlo leído casi con vergüenza, pues su lectura supone un acercamiento, quizá demasiado grande a la vida íntima del autor. Esta sensación de vergüenza se incrementa más cuando descubrimos que la obra no fue escrita con el ánimo de ser publicada, sino que se hizo de forma póstuma.

La obra resulta absolutamente desgarradora. Lewis atomiza cada una de las sensaciones y todos los aspectos en la evolución del dolor desde el fallecimiento de su mujer hasta el momento en que lo supera lo suficiente como para poder seguir con su vida.

El estilo es tan cercano, tan natural y tan espontáneo, que resulta imposible no sentirse identificado con él y sentir su mismo dolor. En este aspecto, hablamos de una gran obra maestra, puesto que el sentimiento que transmite es enorme, devorador, inasumible. Lewis habla de lo ominoso para nombrar lo inefable de la profundidad y el pavor que provoca en el alma, y esto lo relaciona con la idea de Dios, que se convierte en el único salvavidas que evitará su locura.

EL MENSAJE DE LEWIS

Partimos de la idea preliminar y prejuzgada de que la experiencia de El problema del dolor, supone por definición, un acontecimiento negativo en la vivencia humana. Dentro de esta idea, cabe suponer que nada bueno nos depara, ya que se presenta de forma tan intensa y deja tan profunda huella en nuestra alma, que la juzgamos en valores absolutos. De esta forma decimos que el dolor es malo, y tras esta clasificación, se escapa toda oportunidad de profundizar en aquello que es en realidad muy enriquecedor y supone quizá una experiencia educativa, a través de la cual se forja nuestra personalidad de forma más clara.

Por el mismo motivo lo rechazamos tan abiertamente: porque impregna profundamente nuestra alma y parece interrumpir o entorpecer nuestro verdadero camino, cuando es esta, en realidad, una etapa enriquecedora y parada obligatoria, que puede orientar el paso de un caminante errático, dar valor, o por el contrario puede llegar a provocar la destrucción de nuestro yo más íntimo. El desafío, pues, en El problema del dolor, se basa en la sólida construcción y reconstrucción intencional de ese yo que nos define en esencia.

Desde el punto de vista de la teología, a la que Lewis se refiere en todo momento a lo largo de la obra, en El problema del dolor no puede caber duda acerca de estas afirmaciones. Debemos establecer que el sentido de la vida es la consecución de la obra de Dios. Si no lo hacemos, nada tendría sentido. Tras esta idea, otras muchas: tantos enfoques y objetivos últimos como personas. ¿el sentido de la vida es entonces, según Lewis, la evolución intencional de nuestro yo esencial, y por lo tanto, no somos seres completos, ni lo seremos hasta que completemos la obra de Dios en nosotros? ¿Es entonces el dolor, una herramienta para nuestro perfeccionamiento, fruto del amor divino? ¿Y si es así, por qué a pesar de todo lo percibimos como algo negativo?

Ciertamente, percibimos como algo negativo todo lo que desafíe nuestro equilibrio actual y nos obligue a vencernos a nosotros mismos una vez más. El fin nos hace sentir bien, pero el medio lo percibimos como una amenaza. Según esto, todo aquello que desafía nuestro equilibrio actual para mejorar, es propio del amor divino, y la oposición que sentimos ante esta idea, es lo que teológicamente se define como tentación o mal.

El dolor humano tiene una carga negativa desestabilizadora, pero superada la crisis asociada al mismo, disponemos de las herramientas necesarias para crecer y elevar nuestra esencia a otro nivel.

Cuenta la historia de un libro antiguo y maldito. Quien lo lee tiene un triste final y su historia pasa a reflejarse en dicho libro. Diez puñaladas es una recopilación de relatos de terror muy variados, pero todos ellos con el componente de lo sobrenatural. Cuenta la historia del último lector, quien lo lee sin sospechar la verdad que encierra. El desenlace será trágico y violento.
¿Te atreves con este libro y su maldición?

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