El príncipe Caspian

Descubrí Las crónicas de Narnia en un centro comercial, durante un viaje. Recuerdo que sostuve un ejemplar en mi mano y me atrajo mucho lo que sugería la portada y la reseña, pero finalmente lo dejé pensando que era una obra infantil. Es curioso porque soy un gran enamorado de la obra de Tolkien y ambos autores tienen muchos puntos de conexión.  El príncipe Caspian es la segunda obra de una colección, en mi opinión cargada de significado y sobre todo, muy entretenida.

 

De la vida y la muerte

ESTILO

No me gusta hablar de alegoría. Hacerlo es suponer que el autor ha diseñado cada aspecto de la obra representando otra cosa y por lo tanto tiene un y solo un significado. Prefiero, como decía Tolkien, hablar de practicabilidad; capacidad de la obra de aceptar distintas interpretaciones. Aunque en el caso de El príncipe Caspian, parece que vemos una clara alegoría cristiana, puede ser sin embargo, que el autor simplemente volcara parte de su propia identidad en la obra.

Cuando hablamos de El príncipe Caspian, estamos hablando de una obra juvenil, aunque en realidad es para todas las edades. Posee una capacidad de multilectura que se adapta a cada edad y a cada persona. Para un niño es una novela de aventuras y para un adulto es una obra con mucho contenido, cuyas escenas de batalla pasan a un segundo plano en cuanto a su trascendencia en la obra.

La multilectura de El príncipe Caspian, está presenta también por ejemplo, en las obras de Terry Prattchet. Existe una semejanza muy clara entre su obra Rechicero y el primer título de la saga de Lewis; El león, la bruja y el armario. En ambas se puede establecer claramente una llamada de atención a los peligros de la guerra y de las armas nucleares y a su efecto sobre la humanidad.  En la obra de Lewis, los protagonistas, al principio entran en un universo devastado por la guerra; asombrosamente triste y siniestro, mientras que en Rechicero, un niño descontrolado con un poder excesivo amenaza con destruir el mundo con cada capricho de su desequilibrada voluntad.

De la vida y la muerte

PERSONAJES Y ARGUMENTO

Quizá el tema principal del argumento de Las crónicas de Narnia, sea la transformación personal. No hablamos de una simple evolución, sino de una de un perfeccionamiento espiritual que terminan convirtiendo al personaje en otra persona diferente. Generalmente ocurre que una persona que no cree en Narnia, ni en Aslan, daña de alguna manera, con sus actos a todo el grupo. Finalmente, la visión de Aslan provoca una transformación completa y casi simultánea en el personaje. Ocurría en el León, la bruja y el armario, cuando un mezquino Edmund traiciona a sus hermanos para ayudar a la bruja blanca; y también ocurre ahora en El príncipe Caspian. En este caso esa transformación la protagonizan varios personajes narnianos que han dejado de creer en Aslan y se inclinan a pelear entre iguales. Curiosamente, los mismos que también ayudaron a la bruja en la anterior novela; los enanos negros.

El príncipe Caspian, cuyo trono ha sido usurpado, es advertido de que el malvado rey (tío de Caspian, que regenta temporalmente el reino tras la muerte de sus padres) tiene intención de asesinarle, una vez ha conocida la noticia de que tendrá descendencia propia y podría ceder el reino a su propio hijo. El príncipe Caspian huirá y se refugiará entre los antiguos narnianos, que intentarán devolverle al trono.

Es este el momento en que aparecen de nuevo nuestros viejos amigos. A través de una especie de abducción violenta. Un cambio dimensional traumático que les conduce a Narnia casi dolorosamente, como absorbidos. Han llegado a Narnia, pero pronto descubrirán que la Narnia de El príncipe Caspian, es muy distinta a la Narnia de El león, la bruja y el armario.

En la primera entrega de la saga, nuestros amigos se habían quedado en Narnia hasta crecer y casi envejecer, habiendo librado numerosas batallas y gobernado con justicia, antes de volver a su universo. Sin embargo, en su realidad no habían transcurrido más que unas horas. Ahora, de vuelta en Narnia, han pasado cientos de años y ellos son prácticamente incapaces de recordar su anterior aventura. Sin embargo, veremos cómo en El príncipe Caspian, los personajes van cambiando y transformándose poco a poco en lo que fueron, en cuanto a sus recuerdos como sus habilidades.

De la vida y la muerte

PRACTICABILIDAD

Es sabido que Tolkien era profundamente cristiano y que esta creencia estaba muy arraigada en él en lo más íntimo, ya que consideraba a su madre una prácticamente mártir, ya que por no querer renunciar a su religión, sus familiares, opulentos protestantes, no quisieron prestarle ayuda y finalmente falleció joven, miserable y enferma.

Además de colegas de la universidad de Oxford, donde ejercían de profesores, Tolkien y Lewis eran íntimos amigos. Lewis a menudo confesaba que había abrazado el cristianismo gracias a Tolkien, que en innumerables ocasiones trató de “curarle de su ateísmo”. Lewis sin embargo no se declaraba del todo ateo, decía más bien “estar enfadado con Dios por no existir”. Sin embargo, finalmente dijo que pasó a formar parte del cristianismo “chillando y pataleando” haciendo referencia a las innumerables discusiones que había mantenido defendiendo su postura hasta que el cristianismo se convirtió para él en una verdad absoluta.

Personalmente hago una lectura cristianizadora de El príncipe Caspian; no sé si porque el autor así lo quiso o porque simplemente impregnó la obra con sus creencias. Algunos de esos aspectos son:

Aslan representaría a Dios. Es el creador de mundos, como vimos en la primera obra de la saga y se enfrenta como Cristo al sacrificio. Sin embargo, en El príncipe Caspian, aparece como el salvador en el momento en que más le necesitan, pero no puede verle quien no cree en él. Asimismo vemos cómo Lucy, que es la primera en verle, no se atreve, sin embargo a ir a su encuentro cuando todos le dicen que no es posible y se deja llevar por ellos, llorando, sin reunir el valor suficiente para rebelarse y acudir junto a él, hecho que retrasa la salvación de Narnia y quizá la pusiera en peligro. Sin embargo, a medida que los personajes creen en él, él se muestra a ellos y solo en el momento final de la transformación, cuando todos creen en él, podrán ser salvados.

Otro aspecto de El príncipe Caspian y el cristianismo, es su clara oposición al maniqueísmo del protestantismo, ya que, no basta con que los personajes crean en él para salvarse, sino que además deben ser merecedores de la salvación a través de sus actos. Durante toda la obra vemos cómo los protagonistas más que ser premiados por su valor, lo son por su bondad. Lejos de convertirse en orgullosos vencedores, destacan por su compasión con sus enemigos.

Otro aspecto a tener en cuenta, es la ausencia total de muerte en la obra, a pesar de librarse batallas enteras. Siempre se habla de guerreros que han sufrido graves heridas o lesiones que les impiden continuar luchando. La alusión más cercana a la muerte que se menciona en la obra es la de hombres caídos.

De la vida y la muerte

Recomendación

En definitiva, en su momento leí la colección completa y aunque la estructura y el motivo principal de El príncipe Caspian, se repiten en toda la obra (la transformación, la aparente alegoría cristiana, y la ida y venida de los personajes y los saltos temporales), esta resulta muy entretenida. Vale mucho la pena leer al menos las dos primeras obras de las Crónicas de Narnia. La lectura de toda la obra, por otra parte, ofrece una visión global del universo de Lewis a través de todas las edades del mundo.De la vida y la muerte

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