El ama de llaves es un personaje literario similar al famoso mayordomo. Cuando se trata de una vieja mansión y un asesinato, ¿quién es el culpable? ¡El mayordomo! A no ser que la historia pretenda ponerlo como un gancho y engañarnos mostrando más tarde a otro personaje como el asesino. A no ser que  la intención es que creamos que va a ocurrir esto y que en realidad el asesino sea el mayordomo… un lío al que le gustaba jugar a Agatha Christie. En esta novela juego de una forma, en esta juego de esta otra, y en otra novela te hago una trampa argumentativa por la que me vas a odiar, pero he vuelto a engañarte.

Se jugaba a una clase de misterio demasiado confuso, porque finalmente se intentaba hilar tan fino que ya nada tenía sentido. Ya no podías deducir quién era el culpable. Ya no se trataba de un desafío lógico en el que podías ganar o perder, sino de jugar al gato y al ratón con el autor de la obra a ver por dónde intentaba engañarte. Eso es lo que evoca para mí la figura del mayordomo.

La figura del el ama de llaves, sin embargo, quería que fuera dotada de otras características. El ama de llaves, de entrada está formada por dos palabras muy poderosas: “ama” o dueña y “llaves” o clave, o acceso. Por lo tanto, a pesar de lo que implica la profesión en la casa de otro, en la obra De la vida y la muerte, el ama de llaves es dueña de la situación.

El protagonista se encuentra, aunque no lo sepa, todo el tiempo a su merced. Es un personaje eminentemente maligno y sin embargo no acaba con él, no lo hace al menos directamente aunque podría hacerlo en cualquier momento, pero la clave está en que en realidad no puede hacerlo. No al menos como esperamos que lo haga.

El ama de llaves es por tanto un personaje del que no deberíamos fiarnos. Representa el terror de la madre que te empuja, en el sentido de que es el personaje en el que el protagonista confía, pero que en realidad puede resultar muy peligroso para su supervivencia. Ella dispensa los alimentos, la medicina, gobierna la casa, y por otro lado, el protagonista es débil, está enfermo y completamente solo.

Imagina estar enfermo. Imagina que cada día al despertar no recuerdas nada de lo anterior. Despiertas en una cama en una antigua habitación y deambulas por una lúgubre y sombría mansión sin más compañía que una siniestra y corpulenta el ama de llaves que provoca escalofríos. Nadie con quien hablar. Al revés, siempre su rostro adusto, sus malas maneras y una terrible sospecha de que ella, de alguna manera, aunque aún no sabes justificar, busca tu perdición.

Este es el escenario del ama de llaves en la obra De la vida y la muerte. Sin embargo la obra es muy confusa y te hará deambular permanentemente entre la teoría de que el ama de llaves es un personaje maligno o que la locura del protagonista lo explica todo y no es simplemente una víctima…

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