Basada en una historia real, Cinderella man narra la historia de James J. Braddock, un boxeador que en el contexto de la Gran Depresión norteamericana y sin posibilidades de trabajo, decide volver al cuadrilátero para dar de comer a su familia. De esta forma, esta película nos descubre a un héroe, cuyo coraje y sacrificio le conducen a la cumbre.

 

Cinderella man nos habla, ante todo, de los valores fundamentales de la familia. Veremos cómo partiendo de una idea fundamental y de unos principios irrenunciables, el protagonista es capaz de renunciar a todo y de convertirse  en un auténtico héroe, e incluso en un icono para la estremecida masa que sufre la terrible recesión económica que sumió a Estados Unidos.

En cuanto al estilo, cabe destacar que la película mantiene, en todo momento, un discurso paralelo entre la escena argumentativa y la representación poética. De este modo, cada situación que se da en el cuadrilátero, representa de una manera pictórica, lo que se está narrando o se narrará a continuación. Dentro de este diálogo entre estilos narrativos, destacaré las tres situaciones, que a mi modo de ver, configuran el argumento:

  1. Periodo feliz: Se presenta una familia de clase media, acomodada, y un protagonista triunfador que persigue sus propias metas.
  2. Transición: El protagonista se lesiona la mano. Tras esto se anuncia la gran depresión.
  3. La lucha: En esta etapa vemos cómo el protagonista sufre una transformación y se enfrenta a su destino como jamás lo había hecho. Esto no sólo le conduce a salvar a su familia, sino al perfeccionamiento y a alcanzar un nivel no sospechado anteriormente.

En cuanto al aspecto educativo, vemos, como decía al principio, que jamás se renuncia a unos principios fundamentales, aunque la supervivencia dependa de ello. Dichos principios son los que construyen al ser humano y le hacen madurar de forma equilibrada. La acción de renunciar a ellos, a favor del bienestar, parece que conduce a la salvación, pero esta será efímera, pues es la destrucción la que le sigue. Esto viene representado también en la película. Vemos cómo el personaje que abandona a su familia a su suerte acaba sus días envuelto en el caos y la confusión, pues no ha sabido establecer sus objetivos, ha errado y finalmente ha caído.

Aquello que nos hace anhelar, alcanzar la virtud del protagonista, es su capacidad para renunciar a todo, incluso a sí mismo, el hecho de asimilar la auto-negación sistemática a favor de su familia.

Dentro de este diálogo poético que mencionaba al principio, quiero destacar aquella parte en que el protagonista se levanta nuevamente, desafiando al fracaso hasta el imposible, y su rival, que se creía vencedor, le contempla atemorizado “¡no es el mismo!”. El protagonista, más adelante, en otro contexto, responde: “ahora sé por lo que lucho”. Es esto lo que le hace invencible, pero ¿por qué lucha? Su objetivo fundamental y supremo, es mantener unida a la familia ocurra lo que ocurra.

Hemos visto la historia de un hombre triunfador, aunque bien podríamos haber visto la de un hombre que fracasara en su lucha, que se rindiera, e incluso que mantuviera unida a su familia, sin llegar a ver, personalmente, días mejores. En dichos perfiles hay un elemento fundamental común: Se tenga éxito o se fracase, es la actitud de los padres la que integrará, de forma fundamental, la personalidad de los hijos.

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