Cell de Stephen King es una de las obras que más me ha gustado del autor.

Si sueles leer mi blog ya sabrás que estoy haciendo una especie de ciclo sobre Stephen King. Desde que era niño he acumulado muchas ganas de hacerlo. Entonces leí Misery y  hace poco he retomado sus obras.

Argumento

Es un día como otro cualquiera, pero de pronto todo va a cambiar; una especie de pulso electromagnético, señal de radio o por alguna otra razón que no se define, por lo menos no sin hacer spoiler, aunque sí queda claro que por alguna razón tecnológica y no paranormal, de pronto toda la gente que está usando su teléfono móvil va a sufrir un ataque que va a cambiar el mundo para siempre.

Las personas han cambiado; ahora parecen una especie de zombies descerebrados y extremadamente agresivos, lo cual hará muy difícil la supervivencia durante los primeros días, siendo esta una parte muy dinámica y muy emocionante del libro en la que no podrás dejarlo ni para ir a comer.

Poco a poco el argumento de Cell de Stephen King va alterándose y cobrando un poco de profundidad a medida que vemos cómo las personas transformadas van cambiando y su cerebro empieza a comportarse como una especie de ordenador que ha sido formateado y en el que se está instalando otro sistema operativo. Esta sería la segunda parte del libro, en la que se van agrupando y los «normales» empiezan a ser un objetivo claro y definido para ellos, como si se quisiera instaurar un nuevo orden mundial para lo que hiciera falta eliminar a todos los que no forman parte del sistema.

De la vida y la muerte

Móviles e idiotización

Parece que esta es la razón de Cell de Stephen King, y debemos tener en cuenta que la obra fue publicada en 2006 y que el primer teléfono con el sistema operativo android fue puesto a la venta en 2008, por lo que King escribió esta novela fijándose en una sociedad que solo usaba su móvil para hacer llamadas, enviar mensajes de texto, descargar politonos y jugar a la serpiente.

Nada que ver con la absoluta adicción que existe hoy en día en la que si te descuidas habrás pasado la tarde entera mirando vídeos que se inician uno detrás de otro automáticamente para idiotizarnos. Pienso que si King hubiera planeado la obra en una etapa post android la novela hubiera sido profundamente pesimista puesto que el grupo de «normales» sería extremadamente escaso. Ya no se trataría de ver quién estaría hablando por teléfono en ese momento, sino quién no estaría conectado de una forma u otra.

Teniendo en cuenta la fecha de venta del primer sistema android y la de la publicación de Cell de Stephen King da la sensación de que el autor corrió demasiado y publicó unos cinco años antes de lo debido, o bien que se adelantó a su tiempo y avisó de lo que los móviles harían con nosotros como sociedad.

De la vida y la muerte

El símil social

Si no tienes un móvil no eres nada. Nos han inculcado tanto el poder que se tiene en la mano con un dispositivo móvil que lo hemos deseado con impaciencia hasta que lo hemos tenido, pero no solo eso, pues entre la velocidad a la que avanza la tecnología en el sector y obsolescencia programada, que en este caso no parece importar demasiado a nadie, ansiamos saltar de modelo en modelo cada año o dos años.

Nosotros somos los infectados. Los niños de hoy apenas saben lo que es un ordenador clásico de sobremesa y cuando sean mayores probablemente usarán sus móviles y tabletas para todo. Ellos han nacido en un entorno de tecnología límite de usar y tirar; el teléfono que hoy es nuevo en dos años estará para tirar a la basura y desearán el último modelo.

Sin embargo, los nacidos antes de los 90 e incluso los 2000, acostumbrados a trabajar con ordenadores a los que uno mismo podía cambiarle componentes para tenerlo siempre actualizados, pronto seremos los viejunos. Nos escucharán con bondad y condescendencia como hacíamos nosotros con la abuela que nos contaba que las lavadoras de antes duraban toda la vida y que nosotros vivíamos en una sociedad consumista por pretender cambiarla cada diez años.

Nosotros somos la masa descerebrada de Cell de Stephen King. Estamos infectados por el sistema, y como grupo social dominante tenemos el objetivo intrínseco de destruir a los «normales». ¿Quién no se ha reído alguna vez llamando «ladrillo» a un teléfono pre-android?

Esta es la clase de comportamiento de presión de los grupos sociales que podemos ver en la obra y que tiene por objeto normalizar a la sociedad para que seamos todos iguales. Sin embargo cuanto más iguales somos todos es más sencillo manipular a la masa, que por sí sola destruirá y silenciará a los disidentes; un auténtico regalo en bandeja de plata a las grandes empresas que siempre tratan de influir en la conducta social y por supuesto para los poderes políticos, que buscan llegar al poder y después perpetuarse en él.

De la vida y la muerte

Opinión

Cell de Stephen King te hace reflexionar constantemente sobre la clase de sociedad en la que vivimos; sobre lo borregos que somos los seres humanos, siguiendo siempre a la manada, sin más visión ni horizonte que el culo del borrego que camina delante nuestro. Unos pocos borregos siguen a los pastores y estos son seguidos por más y más, arrastrando a la masa con ellos mientras los que se quedan rezagados son vilipendiados y presionados para unirse al grupo.

Influencers, youtubers, podcasters, bloggers, periodistas, etc., todos a su manera se dan codazos para ser líderes de opinión a los que siga la manada que no quiere quedarse fuera de juego y obsoleta. De este modo esto avanza cada vez más rápido y cada vez el filtro es menor cuando se trata de aceptar un nuevo dispositivo, prenda de ropa e idea política, sencillamente porque no queremos ser los últimos en abrazar esta nueva idea.

Es por ello que las marcas comerciales invierten grandes sumas de dinero para que los denominados influencers hablen sobre ellas, pues que la youtuber de moda se pruebe unos zapatos de dicha marca supone un retorno inmediato de la inversión para la empresa, mientras que los mecanismos de publicidad tradicionales cada vez tienen menos calado social.

Todo esto que puede parecer un poco rollo en realidad, en mi opinión es un tema sobre el que estamos obligados a reflexionar si queremos sentirnos libres como seres humanos, ser críticos y estar seguros de que estamos en condiciones de tomar nuestras propias decisiones. Entonces seríamos como los protagonistas de la historia de Cell de Stephen King, sin embargo mientras esto no sea así me temo que somos como los malos de la novela.

De la vida y la muerte

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