American horror story es la serie de terror que más me ha marcado. Es cierto que aunque ahora están proliferando, esta fue una de las pioneras dentro de la fiebre de las series actual. Quizá lo que más destaca de la serie, haciéndola diferente a las demás, es por una parte la profundidad de todas sus historias y por otra la riqueza en personajes y subtramas. Voy a analizar la serie temporada a temporada y capítulo a capítulo e iré publicando los resultados en este blog, sin embargo ahora voy a presentar algunos elementos comunes y distintivos de toda la serie en general.

La importancia de halloween

En este apartado se nota la influencia en la serie del cine de los 80, que deja su impronta en muchísimos otros aspectos que iremos viendo poco a poco, como el hecho de que el terror sea materialista, es decir, que los espíritus y las fuerzas del mal en general pueden ser tocados y hasta cierto punto combatidos.

Halloween es la noche del año en que los muertos campan a sus anchas y el momento en la serie, que suele coincidir con su ecuador, en que gran parte de las tramas que nacieron en un pasado anterior, se fortalecen y aparecen nuevos personajes, generalmente espíritus que reclaman el derecho de alterar todo lo que ocurre con los vivos y aprovechan para tratar de llevar a cabo venganzas personales o para atar cabos.

El diablo

En American horror story esta figura tiene una relevancia vital ya que siempre aparece y representa la forma perfecta y completa del mal. Es una figura que puede hacer de elemento vertebrador de la historia o sencillamente de colofón argumental, pero veamos lo que veamos, por malvados que sean algunos personajes, podemos estar seguros de que en algún momento aparecerá el peor de todos; el diablo, que en ocasiones se escandaliza del mal de que son capaces algunos personajes de la obra.

Veremos cómo el diablo se muestra en cada temporada de una forma distinta; su naturaleza, su nombre y su historia son diferentes, aunque se llame como se llame también responderá siempre al nombre de Diablo.

Por otra parte veremos cómo castiga indistintamente a los personajes que consideramos buenos y los que consideramos malos, según la temporada en la que nos hallemos y las circunstancias en las que se desarrolle la historia. Por ejemplo en la temporada 3 un personaje quiere venderle su alma y el diablo contrariado y sorprendido afirma que no se puede hacer la transacción porque no posee alma. Sin embargo en la temporada 4 el diablo aparece en Halloween para llevarse al ser más inocente que puede encontrar.

Adolescentes desdichados

En American horror story nos muestran los pecados de la clase media. Hemos tratado de dar a nuestros hijos todo lo que han querido, incluso en muchas ocasiones antes de que lo pidieran o lo necesitaran de manera que no saben desear algo y disfrutarlo cuando por fin lo tienen. Por otro lado les hemos colmado de cosas materiales pero han tenido carencia de lo que realmente necesitan, que es pasar tiempo con sus padres. Se habla mucho en la sociedad actual de los niños que llegan a casa del colegio, se preparan la merienda y ven la televisión hasta la noche, momento en que llegan los padres.

Esto da una clase de adolescentes muy desdichados por la vida que llevan; lo tienen todo y les aburre, viven en una especie de hastío y aburrimiento deprimente que les empuja a diversos comportamientos que vemos reflejados en la serie, como la depresión constante, la necesidad de llamar la atención de los padres o el regodeo insano por no hacerlo, con automutilaciones, violencia, comportamientos desordenados o simplemente una apatía existencial.

La muerte no es la última frontera

En cierto modo es una serie optimista, en el sentido que según Kubrick lo sería El resplandor de Stephen King, ya que según él desde la postura de un ateo, la perspectiva de convertirse en un fantasma atrapado en un lugar encantado encierra al mismo tiempo el secreto de la inmortalidad. Hay que tener claro que en American horror story no se habla de la vida eterna; exista o no en ese universo, lo cual no sabemos, sí se nos habla de determinados lugares en los que si un personaje muere queda atrapado hasta la eternidad.

Por otro lado, el hecho de que existan fantasmas en lugares encantados, sumado al hecho materialista del argumento paranormal, hace que estos fantasmas puedan influir en la vida terrenal y hasta cierto punto les otorga una vida similar a la nuestra. Hablamos de una especie de sujetos con arresto domiciliario que pueden aparecer o desaparecer a su voluntad y que, eso sí, en Halloween pueden campar a sus anchas por el mundo.

En cuanto a esto último, es cierto que en Halloween otras almas que no están atrapadas en el lugar encantado se manifiestan y aparecen en la serie, aunque no se describe la naturaleza de su existencia; de dónde vienen, qué son exactamente, etc. Sí se sabe sin embargo que son almas que penan. Por otra parte sabemos que de alguna manera el infierno existe, ya que existe el diablo que intenta arrastrar consigo a las almas que pueda, pero has tael momento no tenemos conocimiento de que en este universo exista el cielo o algo mejor que quedar atrapados en dicho lugar encantado. Sin embargo sí que se habla muchas veces sobre la negrura eterna de la no existencia, que parece la alternativa a todo esto, es decir que American horror story no muestra una perspectiva optimista como decía Kubrick, sino profundamente pesimista.

La pesadilla familiar

La obra como decía es profundamente pesimista y lo es en todos sus aspectos, incluido el que se refiere a las relaciones humanas y familiares. En American horror story se habla sobre la atomización del núcleo familiar; la sociedad nos separa, nos encierra en las pantallas, en la persecución de metas principales, en el fomento del individualismo frente al colectivismo y finalmente en la consecución de relaciones familiares que dejan de regirse por el amor; niños y adolescentes que se sienten abandonados por sus padres o personajes que se sienten traicionados por sus parejas son la tónica general de una serie en la que no existe unión entre personajes, sea cual sea su vínculo, ni existe refugio en el que sentirse a salvo cuando la trama se complica.

Otro aspecto que determina la pesadilla familiar es la instrumentalización del ser humano, según la cual un personaje es para otro lo que este pueda obtener de él. Por ejemplo, para Ben Harmon en la temporada 1, su esposa Vivien es el continente de la idea del sexo. Ben necesita volver a conquistar el sexo para sentirse pleno, pero en ningún momento parece considerar que ese sexo está encerrado en otro ser humano que a su vez tiene otras necesidades, sobre todo afectivas. Es decir, se pierde en una búsqueda violenta y desesperada de lo que desea sin considerar en ningún momento que si fuera realmente generoso con ella y conectaran realmente, lo que tanto ansía sería algo natural que compartir entre los dos, no algo que conquistar o reclamar como un derecho.

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